sábado, 24 de noviembre de 2012


 
Voy a tatuarme el nombre

de una mujer de mi pasado.

Será rápido.

Son pocas letras.

Además no quiero incrustarle

ni florituras ni colores.

Tengo la costumbre

de siempre que invoco al pasado

hacerlo en blanco y negro.

Sé que tuvo color en algún tiempo.

Fue verde como el árbol

que custodiaba mis abrazos.

Fue rojo como el corazón

que bombeaba a destajo

cuando entre ambos

sólo había un milímetro.

Fue naranja como aquel gajo

que compartíamos tú, yo

y un verano pegajoso y pasajero.



Pero el tiempo

nos ha ido destiñendo

y voy a tatuarme

tu nombre

en blanco y negro.



Dicen que debes de tatuarte

en un lugar algo escondido

para así poder guardarte

tú mismo

tus secretos.

Yo he decidido inyectarlo

en ese lugar

que más nos duele.



Así que esta noche

te dibujaré en mi vida,

para siempre,

y me tatuare, sin color

tu nombre en mi memoria.

viernes, 23 de noviembre de 2012

LLORÉ


 
Lloré cuando murió Gloria Fuertes.

Entonces yo tenia padre y madre

pero me quedé huérfano de poemas.

Volví a llorar cuando murió Mario Benedetti

y de él heredé

las ganas de luchar,

el no tener vergüenza al expresarme,

el ser como uno es,

sencillamente.

También lloré cuando sin decirme adiós

ella me negó sus holas para siempre.

Lloré porque al caer

unos guijarros se clavaron

en las rodillas de mi alma.



Lloré porque mi padre

nunca pudo sumergirse en mis palabras.

Por eso,

me gusta lanzar mis manuscritos

contra el cielo.

Creo que entonces él los hace suyos.

Después de su lectura los devuelve

y en mi estancia lo vuelvo oir hablar

entre susurros.

PALABRAS TRISTES




Noto como entristecen mis palabras.


No me refiero a que el significado

transmita desesperación o llanto.

Incluso las palabras alegres

parecen tristes al escribirlas.



Puedo escribir avenida

y en un momento comenzar

a llover sobre el asfalto.

Puedo, en mi cuaderno, anotar bosque

y una sierra sesgar por la mitad

las verdes vidas.



Últimamente no sé que ocurre

pero entristecen las palabras

que yo escribo.

Anoto, por ejemplo, brisa

y se vuelve un huracán

que arrasa el mundo.

Escribo alma

y me las deseo para encontrarla

sin hallarla.

Pongo la palabra luz

en mi libreta

y se vuelve tan cegadora

que tan siquiera me deja oír

cuando caminas.



No fue siempre así.

Llegué a dominar el arte

de con silabas

pintar paisajes y

poder describir un aroma

con vocablos.



Esto me ocurre desde hace poco,

cuando terminé de escribir tu nombre

y diste la vuelta

para marcharte.

ANTIGUOS AMORES



Por las noches

me visitan los recuerdos

de antiguos amores.

Se intercalan por mi insomnio

como quien busca

un agarradero para asirse.

Se elevan

y en picado

intentan mermar

a mi memoria.

Me cosquillean los pies

que ya no uso.

Me hincan sus colmillos

cual vampiros,

y me dan ideas

para atrapar aquel atardecer

donde viven la palabras

que nunca nos dijimos.

Los antiguos amores

andan por mi casa

como si fuese suya.



Abren el frigorífico

y se mojan con el agua fresca

porque saben

que siempre los he extrañado

en la llovizna.

Después rompen el hielo

antes que yo les diga

que los echo de menos.

A simple vista

parece

que los antiguos amores

intenten arrancar toda mi vida.

Pero ellos

las noches de luna,

cuando llegan incrustados en la brisa

tan sólo esperan de mi

que les brinde

la más sincera y veraz

de mis sonrisas.

lunes, 20 de agosto de 2012

LA MUJER DE MI AMIGO





Mi amigo tiene una mujer conmovedora.

Como conmovedoras son las caricias

que en público, mi amigo

a ella entrega.

Mi amigo no se atreve a acariciarla

a mano entera

y dosifica entre sus dedos

los abrazos,

con cuidado,

porque tanta ternura podría

hacer arder la tierra.



Cuando mi amigo esta con ella

le dibuja canciones en el pecho

y cuando la Luna da licencia a un atrevido

realiza algunas pequeñas excursiones a su sexo

que ella siempre agradece

agudizando su sonrisa.



Es un espectáculo increíble

verlos pasear agarraditos.

Él cierra sus azules ojos

para no dejarla escapar de sus adentros.

Ella nunca abre sus ojos de plata

para no quebrantar esos momentos.


Mi amigo tiene nombre y apellidos

pero ella puede cambiar de nombre

cuando quiera.


Así que Mauricio

unos días amanece con su cumbia,

que por la tarde puede ser un rock.

Si él esta triste ella es blues.

Pero cuando es Nana,

mi amigo duerme su sueño

y al fin

descansa.

domingo, 17 de junio de 2012

H O R O S C O P O


Nací en una fecha complicada,

cuando los cielos cambian su destino.

Abrí los ojos

un veintitrés de septiembre

de hace algún tiempo,

cuando el verano le da papel principal

a la nostalgia,

y un nuevo otoño

comienza a atardecer

tras las ventanas.

Algunas brujas dicen que soy Virgo,

otras, sin embargo,

dicen que soy un Libra

sin dejar ninguna opción

a rebatirlo.

Así que como siendo lo uno o lo otro

soy reacio a todo tipo de conflicto

y tengo que confesar

que hoy me levante

con pocas ganas de llevar

a nadie la contraria,

como “Virga” es una palabra que para mi no existe, pues no uso,

haré una personal e intransferible

conjunción de los dos signos.

Y a partir de hoy,

si me preguntan

contestaré satisfecho y orgulloso

que no soy ni lo uno ni lo otro.

Que yo soy simplemente

un claro caso de “Libro”.