jueves, 21 de marzo de 2013

BONITA




Eres bonita.
Realmente eres muy bonita.
Bonita de cara,
bonita de viento y de luna,
bonita de lunes
de ensalada y de trastienda,
bonita de verte,
bonita de hacer,
de tener y de poema.
Bonita a medias
y bonita entera.
Bonita trasnochada
y madrugada.
Bonita de monte
y bonita de playa.
De oro, de bronce,
bonita de plata.
Realmente y eternamente
eres bonita,
muy bonita.
Bonita de piedra,
de aceite y sal,
de camino y de regreso.
Bonita bajo el puente
y sobre el alma.
Bonita de azúcar
y de grillo que anuncia el alba.
Bonita de otoño.
Bonita de pasado.
Bonita de llanto.
Sin duda alguna eres bonita,
muy bonita.
O eso espero.
Realmente y eternamente
eso espero. 

viernes, 8 de marzo de 2013

PORTÓN




Hoy he vuelto a ir a aquella tienda
de oxidado y metálico portón.
Ahora sólo habitan los silencios.
Antes vendían hilos, telas
y de todos los colores un botón.

Ya no reina fuera el gran letrero.
Ni su escaparate huele al corazón
que perdió aquel maniquí
sin darse cuenta
que te amaba tanto como yo.

Hoy me he vuelto a aproximar a aquella puerta
que guarda parte de mi historia en un rincón.
Allí junté mis labios con tus labios
mientras por la calle
sólo pasaba la sombras de los dos.

Y me gustaría decirte que lo he visto,
asomado entre las grietas de la acera.
Tembloroso de historia y de almanaques,
moviéndose para llamarme la atención.

Te lo traigo para que lo veas.
Aquí esta nuestro primer beso
el que lleno de adolescencia y ocasión
nos dimos una noche pasajera
mientras nuestras sombras se acurrucaban
en un oxidado y metálico portón.

jueves, 7 de marzo de 2013

CON TODA SEGURIDAD




Con toda seguridad
se apagarán las farolas de la noche
y vendrá por estrenar la madrugada.
Con toda seguridad
quedarán mis sueños tiritando
en una acera, en un umbral
o en el suspiro lanzado al azar
sin temor de herir a nadie.
Con toda seguridad
el barrendero aseará las calles
y lanzará mis deseos o mis dudas
a un desagüe
mezclado con las suicidas hojas de un otoño.
Los periódicos despertarán noticias de otros.
Las niñeras cuidarán los niños de otros.
Los otros desayunarán con otros
agarrando fuerzas para restar un día de vida.
Con toda seguridad
celebre el amanecer
igual que vengo celebrándolo por años.
Pensaré que hoy regresas,
que el otro con quién almuerzas
soy eternamente yo.
Pero con toda seguridad
hoy será una mañana como otra
en la que sólo usaré mis manos
para volver a decirte adiós.



miércoles, 6 de marzo de 2013

LA NOCHE




No llames a la noche amor
que viene seguro.
No precisa ayuda.
Ella sola transporta estrellas,
presagios, la luna,
o un boleto para reservar el sol
del día siguiente.
La noche se basta para hacer
lo que vino a hacer.
A unos les hará morir,
a otros soñar,
a otros los cubrirá de edredones y promesas,
o de sábanas y angustias.
Pero la noche amor
viene seguro.
Lo único que puedes hacer
es esperarla.

NO ME IMPORTA




No me importa
que le parte meteorológico
anuncie precipitaciones o ventiscas.
Que venga un frio devastador a la ciudad.
No me interesa nada
si mañana amanecerá el suelo mojado
o si los niños podrán hartarse de columpio
sin camisas.
Ninguna.
No tengo ninguna intención
de cambiar mis planes por el tiempo.
Así que
nublado, soleado, helado o caluroso,
mañana muy de mañana
seguiré mi intercambio con la historia
de esas porciones de aire
que mientras
llueva,
o se refleje el sol en el pantano
me recuerden
que pase lo que pase
aún ando respirando.

TRISTEZA NUEVA



Tengo una tristeza nueva.
La anterior me estrangulaba por las noches,
me envenenaba por dentro
y me lanzaba contra los cuadros de las paredes.

La nueva tristeza es más tranquila.

Esta también aparece con el día.
Camina todos los instantes a mi lado.
Habita mi cuchara cuando como.
Se mete en mis zapatos cuando ando
y entre mis cejas observa
como mis ojos
están empatando a parpadeos.
No.
No dije que duela menos.
Sólo dije que esta tristeza es nueva.

martes, 5 de marzo de 2013

NANA



Te quiero tener amor en mi regazo,
levantar las tierras de la tierra con cuidado
y venerar tu sueño
de pájaro y de lluvia.
Adquirir la primera estrella
que al pasar rompa el ocaso,
pintar las nubes
para que su color
se parezca más a las palmas de tus manos
o simplemente
esperar el tren que me regrese
mientras la tarde traviesa
al amanecer le esconde sus juguetes.

Te quiero tener amor en sus entrañas
y arrogante decirle a los dioses
que eres mio.
Triunfante poder con mi pulgar
acariciar tu frente
mientras tú,
ajeno a la tempestad y las tormentas
después de dormir
tan sólo duermes.