miércoles, 4 de diciembre de 2013

CALLE SAN PEDRO (ONDA)

JUSTO EN ESTA CALLE Y JUSTO EN ESTE TRAMO
ESTA MI INFANCIA CLAVADA EN LOS RINCONES.



La estrechez de la calle San Pedro
aún tenia espacio para albergar
a una abuela viuda
y un abuelo sustituto
que a pesar de sus rarezas
a mi me quería con locura.
Los balcones de ambos lados de la calle
se abrazaban
y los geranios lloraban desde ellos sus hojas
sobre las piedras de un suelo
que de nuestro andar
guardaba al tiempo y la memoria.
La calle sólo existía los domingos
y comenzaba a renacer
después de misa,
por eso siempre que ella y yo
nos encontrábamos
lucíamos nuestras mejores galas y promesas.
Yo con mi brillante pelo humedecido
y ella brillante igual por el lamer de los gatos.

A ella le entregué las rodillas de mis pantalones
y ella a mi me dio
platos de arroz, chocolatinas,
toneladas de paz y tres amigos.
Un día le robé unos veinte duros
y ella me robó la infancia entera.
Y esperó paciente
a abrir la puerta de mi adolescencia
cuando los geranios avisaron
que para mi abuela
aquella sería la última primavera.



domingo, 1 de diciembre de 2013

ACADEMIA DE DANZA




HELENA ENGUÍDANOS


En la academia de danza enseñan
como moldear el aire con las manos.
Acariciarlo, cosquillearlo,
y los delgados dedos usarlos para escribir
poemas en su panza.
En la academia de danza
deben siempre andar
como con miedo,
de puntillas,
para no pisar memorias oxidadas
ni silencios,
y así no despertar recelos
ni a los fantasmas que, como pueden,
viven detrás del espejo amontonados.
En la academia de danza
a veces también bailan
o por lo menos, eso es lo que quieren
hacernos creer a los profanos.
Tienen miedo que las ciudades se enteren
que allí dentro
los cisnes no llegan a morir nunca del todo
y rompiendo cascaras de nuez
uno puede ser feliz y no dejar de llorar eternidades.

Dentro, las agujas del reloj se vuelven locas.
Una bailarina puede estar volando por los cielos
y todo puede llegar a quemarte más que el fuego.


Por eso, por las noches
salen todos felices y agotados
de haber hecho el amor con ellos mismos.
De haber violado normas y recetas existentes
o de haber jugado con Dios al ajedrez
y haber ganado.

Pero por favor, no se lo digas a nadie.
De momento creo que es mejor que todos crean
que en la academia de danza
tan solo bailan.

BESO




Me gusta pensar
que si un día lanzo un beso al viento
mirando al Norte,
y otro mirando al Sur,
mis besos,
a la misma velocidad
se vayan buscando.
Y en el lado opuesto del planeta
se encuentren,
choquen
y exploten.
Y en ese momento,
en ese lugar
crezca un árbol.


CAMINATA




Las caminatas nocturnas
son para mirar al cielo.
Aguardar pacientes
que una estrella fugaz
nos active de nuevo
el corazón y la memoria.
Los que no tienen pareja
desean una.
Los que tienen pareja
desean un hijo.
Los que ya tienen el hijo
desean salud.
Los que ya tienen salud
desean dinero.
Y los que ya tienen dinero
desean una pareja, o un hijo, o salud.
Pero los que no tenemos
pareja, ni salud, ni hijo, ni dinero
miramos como la estrella
vuela ante nosotros
y cerrando los ojos pensamos
lo bonito que sería
si todo humano pudiese conseguir

lo que quisiera.

sábado, 30 de noviembre de 2013

ORACIÓN



Recé una oración
a una muchacha con sombrero.
A otra que traía un fortín
entre sus nalgas.
Oré por una joven que lloraba
en una plaza,
y por otra que su caminar
hacia arte.
Recé a la amiga, a la madre
y a la virgen que espera
que le rompan el hechizo.
Alabé a las cajeras de un supermercado,
a las prostitutas que entre sus piernas
tienen los frutos más frescos del mercado.
A las niñas que escriben cartas a los Reyes
y a las reinas que no se cansan de acariciar
a sus vasallos.
Recé una oración a la mujer
de Sur a Norte
y de Oeste a este lugar que ahora es mio.
Tengo la esperanza que alguna de ellas al acostarse
tenga el detalle de nombrarme en sus plegarias
y le diga al dios en que ella crea
que se acuerde de este pobre hombre
que pasó su vida escribiendo

una oración a todas ellas.  


ARMADO



Temo que me detengan
porque voy armado de paz
hasta los dientes.
Poseo un arsenal
de abrazos de construcción masiva
y una bomba
que puede cubrir el planeta
de confeti.
Mis pistolas lanzan palabras
con tanta precisión
que cuando apuntan al blanco
ya no le queda más remedio
que rendirse.
Temo que me detengan
porque en mis secretas reuniones
la gente sólo ríe
y al poder la risa le intimida.
Los poderosos no saben reír como nosotros.
Ellos siempre están pendientes
que no los apuñalen por la espalda.

Nuestra risa es más veraz,
es más tranquila
y siempre puede dejar abierta
la puerta de mi casa
porque si algún ladrón intentara saquearme
y quitarme todo mi armamento y mis bienes
desistiría enseguida
al ver que voy armado de paz

hasta los dientes.


REVERENCIA



Permítame , ya que no llevo sombrero,
que levante la tapa de mis sesos
cuando pasa.
Permítame que le entregue
unas pequeñas reverencias
y sople la arena de su camino andado
para que el polvo
no dañe la blancura de sus pasos.
Permítame también que la ame un poco.
Sólo con un poco tengo bastante.
Permítame, igual que la lluvia a usted moja,
riegue yo las flores de un jardín
que no es mio.
Permítame que adivine dónde aterrizarán
los días que pasan volando,
por si en uno de ellos
se rompe el tren de aterrizaje,
cae,
y puedo permitirme el ayudarla a levantarse.
Permítame que le siga hablando de usted
porque tanta hermosura
merece un respeto.
Permítame que coloqué en sus delicadas manos
estos versos.
Puede ser qué usted los lea
o los lance a la hoguera eternamente.
En ambos casos,
permítame que le diga,
que sé que habrá sonreído
y el tiempo que tarde en leer este poema

usted habrá sido inmensamente feliz.