lunes, 20 de agosto de 2012

LA MUJER DE MI AMIGO





Mi amigo tiene una mujer conmovedora.

Como conmovedoras son las caricias

que en público, mi amigo

a ella entrega.

Mi amigo no se atreve a acariciarla

a mano entera

y dosifica entre sus dedos

los abrazos,

con cuidado,

porque tanta ternura podría

hacer arder la tierra.



Cuando mi amigo esta con ella

le dibuja canciones en el pecho

y cuando la Luna da licencia a un atrevido

realiza algunas pequeñas excursiones a su sexo

que ella siempre agradece

agudizando su sonrisa.



Es un espectáculo increíble

verlos pasear agarraditos.

Él cierra sus azules ojos

para no dejarla escapar de sus adentros.

Ella nunca abre sus ojos de plata

para no quebrantar esos momentos.


Mi amigo tiene nombre y apellidos

pero ella puede cambiar de nombre

cuando quiera.


Así que Mauricio

unos días amanece con su cumbia,

que por la tarde puede ser un rock.

Si él esta triste ella es blues.

Pero cuando es Nana,

mi amigo duerme su sueño

y al fin

descansa.

sábado, 23 de junio de 2012

RECITAL POETICO

domingo, 17 de junio de 2012

H O R O S C O P O


Nací en una fecha complicada,

cuando los cielos cambian su destino.

Abrí los ojos

un veintitrés de septiembre

de hace algún tiempo,

cuando el verano le da papel principal

a la nostalgia,

y un nuevo otoño

comienza a atardecer

tras las ventanas.

Algunas brujas dicen que soy Virgo,

otras, sin embargo,

dicen que soy un Libra

sin dejar ninguna opción

a rebatirlo.

Así que como siendo lo uno o lo otro

soy reacio a todo tipo de conflicto

y tengo que confesar

que hoy me levante

con pocas ganas de llevar

a nadie la contraria,

como “Virga” es una palabra que para mi no existe, pues no uso,

haré una personal e intransferible

conjunción de los dos signos.

Y a partir de hoy,

si me preguntan

contestaré satisfecho y orgulloso

que no soy ni lo uno ni lo otro.

Que yo soy simplemente

un claro caso de “Libro”.

LOS OTROS






Existen dos tipos de poetas.

Unos cuentan sílabas y versos.

Otros, en cambio,

cuentan penas y sonrisas

o las hojas que caen de aquel árbol en otoño.

Unos recitan en teatros repletos de eruditos

que esperan champán y canapés

tras la lectura.

Otros clavan sus poesías en el viento,

y sin hablar

le cuentan una historia a la muchacha

que acaba de sonrojarse

porque el joven tímido

hoy ha roto su silencio

y por fin ha dicho que la ama.

Algunos poetas venden libros

capaces de vivir contigo en el estante.

Otros, sin embargo,

pueden habitar siempre a tu lado,

a cambio de escucharlos un instante.




Existen dos tipos de poetas.

Los que se sientan y esperan que las palabras

vayan acudiendo a su escritorio.

Y los que, por más que corran,

la poesía no se va a detener hasta alcanzarlos.




Unos escriben de amor,

por sus honores.

Otros tiene el honor de ser

el amor sin condiciones.




Unos son noticia en diarios y revistas.

Otros se desviven para que su cuerpo

coincida simplemente con su sombra.

Unos son estudiados en escuelas y congresos.

Los otros, con humildad, estudian

la mejor manera para esperar la primavera.




Existen dos tipos de poetas.

Unos escogen los vocablos

que en sus recovecos guarda un diccionario,

los otros sólo eligen los atrevidos,

los que salen de él,

como volando.


Y de todos los poetas que existieron,

sin dudarlo,

yo me quedo con los otros.



Porque gracias a ellos pude decirte

aquella tarde que brillaba el sol,

mientras llovía,

que mi vida no era nada sin tu vida.

Y si dejabas de mirarme

me moría.

sábado, 16 de junio de 2012

VERTEDERO



Sólo fuiste para mi
un vertedero de sentimientos.
Allí depositaba cada noche
la felicidad, la angustia o el hastío
que desgastados                                                                    
me sobraron algún día.
Introducía
mi melancolía, mis penurias o mis sueños
carcomidos por el abandono
o por el mal uso
que hice de los mismos.
Y aquí estoy ahora,
malherido,
lleno de vacío
y vacío de todo
esquivando una luna que fue nuestra
hurgando con desesperación
en la basura.

miércoles, 23 de mayo de 2012


Deme cuarto y mitad

de un adjetivo.

Uno de esos que al pronunciarlo

ella se sonroje,

y la ponga en alerta

para seguir observando

entre mis bolsas.



Despiece también

unos cuantos verbos

de aquellos del rincón.

Si puede pártalos por la mitad.

El desamar déjelo en amar.

El aterrizar en rizar

y el desenvolver en un esperanzador volver.


A ver...

¿Qué mas quería?

A sí...

Pongame dos o tres raciones de nombres.

Si puede que sean femeninos,

hierven mucho mejor

cuando hay tormenta.


Creo que ya lo tengo todo.



Espere.



Añada también a mi compra

un par de lonchas de suspiros.

Y cortemelas finas

así cuando las mire al trasluz

veré una playa.



Ya esta todo.

No. No. No me lo envuelva.

Tengo que llevármelo así,

de lo contrario

no podría respirar.

lunes, 21 de mayo de 2012

LAS PIEDRECITAS


Tengo bien guardadas

tres piedrecitas.



Una me recuerda

que estoy en Tierra.

Que Tierra es mi madre

y he de cuidarla.

Pisarla con caricias.

Lavarle la carita

para que en los atardeceres

este muy bonita.



La otra piedra es dura.

Y esta la bailo de mano en mano.

La tiro,

la recojo,

la miro un rato.

Y después pienso

que siendo dura

yo hice con ella lo que quise.

Eso sí,

sin violencia,

con gran dulzura.

!Qué dura es la vida¡

dicen algunos.

Pero puedes manejarla

como te plazca.

Igual que yo mato a mi piedra

y luego hago que nazca.





La tercera piedra

ya es de emergencia.

Esa la guardo para tirarla

a tu ventana.

Que sepas que te espero.

Que estoy aquí abajo.

Que me muero por pasearme

agarrado de tu brazo.